Pablo Gaytán Santiago (culturasmetropolitanas.org) Sergio González Zepeda (06600 Plataforma Vecinal y Observatorio de la Colonia Juárez)

Negociar con tiburones

La fotografía del pasado 21 de agosto documenta el instante renovador entre clase política y desarrolladora inmobiliaria. Sonrientes departen Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, flanqueada -sin importar el orden jerárquico- por Enrique Téllez presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios; Lidya Álvarez, presidenta de la  Cámara Nacional de Desarrolladores de Vivienda-Valle de México; José Shabot-CEO de la inmobiliaria Quiero Casa; Eduardo Clark García, director general del Centro de Desarrollo Tecnológico de la Agencia Digital de Innovación Pública; Ileana Villalobos secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda; y el Arquitecto Pablo Benlliure, director General de Planeación de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de SEDUVI, quien seguramente se convertirá en el primer director del Instituto de Planeación y Prospectiva de la Ciudad de México. La imagen comunica oficialmente la presentación del Programa Especial de Regeneración Urbana y Vivienda Incluyente (PERUVI), en una reunión que marca el porvenir de la ciudad donde una vez más la sociedad civil, los ciudadanos y los grupos vecinales están ausentes.

La límpida imagen publicada en medios abiertos y redes sociales es un signo de los tiempos de la reconstitución y reemergencia del #EstadoInmobiliario. Se trata de una ceremonia ominosa convocada tras los desalojos que han sufrido vecinos y ciudadanos en los últimos meses violando normas y leyes. Recordemos cómo la reforma al artículo 60 de la Ley de Derechos Humanos y sus Garantías de la Ciudad de México con fundamento en tratados internacionales firmados por México en defensa de arrendatarios y poseedores urbanos perdió su fuerza por la relampagueante aprobación de la Ley de Participación Ciudadana por parte del Congreso de la Ciudad en la cual la participación ciudadana quedó subordinada a los mecanismos invisibles del corporativismo partidista del partido dominante, misma que contribuye a la centralización de las consultas en la jefatura del gobierno; y con ello, la continuación de obras que a todas luces violan los reglamentos, leyes del desarrollo urbano y usos del suelo, así como los continuos desalojos, despojos y desplazamientos de habitantes con arraigo vecinal (familias, jóvenes y personas de la tercera edad). Acciones que una y otra vez demuestran de qué lado están las nuevas instancias y representantes de la #4T.

Estrategias mediadas por una concertación política en la que confluyen los intereses del gobierno y las inmobiliarias que son ejecutadas a través de prácticas de acoso a los arrendatarios indeseables; la invención de fake news para desprestigiar a los activistas que denuncian corrupción y abuso de las inmobiliarias; las amenazas veladas y directas en las redes y correos electrónicos dirigidas a vecinos en resistencia que incluye el asesinato de una activista sin ningún indicio de aclaración. Una política tramada precisamente cuando se discute la Ley de Planeación, y sobre el Instituto de Planeación y Prospectiva Urbana, así como la puesta en marcha de una Ley de Participación Ciudadana que neutraliza los derechos ciudadanos y vecinales, mismos que serán ventajosamente instrumentos oficiales para legalizar las obras impulsadas por el gobierno inmobiliario sin un marco legal establecido que viola usos de suelo y programas.

Regeneración del Estado Inmobiliario

Desde hace meses la trama del proyecto regenerador urbano del gobierno actual de la ciudad en asociación con las desarrolladoras y constructoras avanza de acuerdo al cronograma que han presentado este 21 de agosto[1]. Para no ir muy lejos el gobierno científico de Claudia Sheinbaum inauguró hace semanas las obras de remodelación del Canal Nacional, con sus obvias acciones de desalojo de deportistas, personas de la tercera edad y habitantes de la zona. La autoridad del Centro Histórico a inicios de año encargó a CONARTE A.C. y a la NANA, Laboratorio Urbano de Arte Comprometido  un diagnóstico barrial con el fin de  “involucrar a la comunidad en los procesos de revitalización, mejoramiento y puesta en valor del barrio Santa María la Redonda, ubicado en la colonia Guerrero, en la zona poniente del Centro Histórico de la Ciudad de México”[2]. En el diagnóstico no se observa para nada el involucramiento de la comunidad, sino mas bien la ubicación de predios abandonados y potencialidades de interés para las inmobiliarias que pretendan invertir en la “producción de vivienda social”.

Estas acciones exhiben la política urbana del ilusionista de la jefa de gobierno, quien hace malabares lingüísticos al mostrar habilidosamente al público urbano que puede participar en consultas electrónicas para definir las leyes mandatadas en la constitución de la ciudad antes de que sea conocida y aprobada la Ley de Ordenamiento Territorial. Sin embargo desenfoca del campo visual al público mientras negocia e inicia obras en asociación con la ADI[3] y CANADEVI. Por otra parte, de manera clandestina Pablo Benlliure, quien al mismo tiempo es funcionario e inmobiliario, planea la política de producción social de vivienda que sirve de disfraz a la Hidra Inmobiliaria que arrasa y deja sin retorno a los vecinos desplazados de sus barrios.

Los 11 corredores de la regeneración urbana expresan la contradicción entre la retórica “democrática” del gobierno y la edificación del proyecto de los funcionarios gubernamentales que pretenden imponer a millones de urbanitas. Estas obras públicas e intervenciones urbanas hacen saltar a la vista una serie de contradicciones: la primera se observa en la política estatal del desarrollo urbano, la cual traiciona los principios marcados en el Título Cuatro sobre la Ciudadanía y el Ejercicio Democrático de la Constitución Política de la Ciudad de México[4]. Los vecinos-ciudadanos estamos frente a un gobierno antidemocráticamente innovador.

Otra contradicción esta en los 11 corredores ubicados sobre el territorio de la centralidad metropolitana, diseñada desde el siglo pasado:

  • Al norte; en donde el plan implica modernizar Avenida Reforma hacía la basílica de Guadalupe, recuperando con ello el corredor turístico guadalupano; viejo sueño de la santa alianza Iglesia-AMLO. Este proyecto afectará los barrios de Santa María la Redonda, Guerrero, Tepito, Nonoalco-Tlatelolco, entre otros;

 

  • Hacía el norponiente; en la trama de avenida Tacuba, Santa María la Ribera, Atlampa y Vallejo, tanto en las zonas de reserva barriales como industriales el proyecto de recuperación beneficiará a los proyectos de entretenimiento de la Familia Salinas Pliego, léase centro de espectáculos Arena Azteca, y el parque ecológico ubicado en donde estuvo la refinería 18 de marzo, en Azcapotzalco;

 

  • Hacía al sur; es evidente que el proyecto regenerativo inmobiliario se filtrará en los barrios de la Colonia Obrera, la Doctores, Portales, Álamos, entre otras.

 

El desarrollo regenerativo de la ciudad potencia y redensifica la centralidad metropolitana.  Anunciar pomposamente que se ha condicionado a las inmobiliarias para edificar un 30% de viviendas de inclusión social significa que las primeras beneficiarias de la regeneración son las propias inmobiliarias y las constructoras, ya que estas absorberán el subsidio a vivienda de interés social en lugares con un alto valor del suelo, ya sea por que construirán proyectos en colonias de alta plusvalía o porque serán beneficiarias de una extrema valorización en zonas a regenerar, por ejemplo, las colonias de la zona de Vallejo y Azcapotzalco.

¿Qué sucederá en esas zonas?

Se beneficiará a compradores de los sectores altos y medios. Aunque dentro de lo que llamamos la #RetóricaDelVacío, la supuesta intención del gobierno de beneficiar a jefes de familia con ingresos menores a diez mil pesos comprobables, no será así, ya que la inmensa mayoría de trabajadores que viven en la periferia son trabajadores precarios sin contrato ni sujetos de crédito. Los trabajadores de la periferia que llegan a los centros de trabajo como la colonia Juárez en su mayoría pertenecen a esta categoría, y quienes tienen medios o altos ingresos usan el automóvil. Tal vez estos últimos obtengan créditos para jugar a la micro especulación y obtener otra propiedad a crédito que seguramente rentarán vía AirBnB. Así que toda esta infraestructura será utilizada por nuevos propietarios y por las empresas asociadas a las propias inmobiliarias.

La construcción social de vivienda que esparce la industria inmobiliaria ya no es importante para los jóvenes. La nueva cultura urbana de la centralidad metropolitana, es la movilidad, una especie de nomadismo neourbano. Hoy los jóvenes trabajadores pueden trabajar en casa o cambiar de zona de vivienda constantemente lo que da lugar a fenómenos de renta a través de aplicaciones bajo la consigna de un supuesto y falso estilo de vida barrial sin la molesta presencia de los habitantes originarios del barrio.

Los corredores se adecuan a esta nueva utopía inmobiliaria donde los barrios en renta y los móviles dirigidos a un nuevo perfil de habitante de medios y altos ingresos cohabitara en una escenografía barrial simulada con algunos lunares habitacionales. Figuran los del 30%, que regirán sus días bajo el control de las organizaciones de vivienda corporativas del partido hegemónico en turno en la ciudad de México. Tendremos barrios mixtos, caros, con un alto valor del suelo, y a largo plazo, pasarán a ser propiedad de las inmobiliarias ¿De ahora en adelante, cómo se va a gestionar el cohabitar y la convivencia en la ciudad de México?

 

[1] https://obrasweb.mx/inmobiliario/2019/08/22/sheinbaum-presenta-plan-de-vivienda-y-ventanilla-de-construccion

 

[2] https://alcaldiacuauhtemoc.mx/intervencion-en-santa-maria-la-redonda-detonara-desarrollo-que-no-habia-llegado-nestor-nunez/

 

[3] Recordemos que Enrique Ruiz Kuenzler, hermano de Luis Tellez Kuenzler, secretario de comunicaciones de Ernesto Zedillo, y dueño de la torre University Club, una construcción por demás irregular ubicada en la colonia Juárez es el presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios. Además es amigo de Antonio del Valle Perochema, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, este por cierto, tiene grandes intereses en la industria petroquímica y las compañías transportadoras de gas, quien en días pasados celebro junto con Carlos Slim y AMLO la firma del Pacto de Gasoductos, en beneficio del capital nacional e internacional. Estas relaciones muestran los vínculos entre el sector inmobiliario, el  energético y el gobierno tanto en la Ciudad de México como a nivel federal. http://culturasmetropolitanas.org/cabezas-de-hidra-inmobiliaria/

[4]http://www.infodf.org.mx/documentospdf/constitucion_cdmx/Constitucion_%20Politica_CDMX.pdf