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Glosas al Mapazine Desmadernos

El pasado 7 de septiembre, en el museo Universitario del Chopo, en el contexto de la Exposición Modernidad Pirateada el maestro Pablo Gaytán, expuso su concepto de Desmadernidad en conferencia impartida a un buen grupo de interesados. A continuación citamos algunas definiciones vertidas por el también videoartisa.

La desmadernidad es nuestra modernidad de carencias, a la cual le damos vueltas con las más imaginativas tácticas lingüísticas, contraculturales, colectivas y económicas, siempre con tal de evadir, sobrepasar, rebasar o mimetizar las carencias impuestas por hetero-capitalismo nuestro de cada día.

La desmadernidad es la mejor forma de rechazar al sistema y deshacerlo con una sopa de su propio lenguaje. Es la risaterapia que desnuda los absurdos declarativos y la ponzoña demagógica. Es el ataque a todas las formas de desvitalización. La desmadernidad no conoce de aburrimientos. Representa teorizar a contrapelo de la modernidad exquisitamente adquirida mediante postales académicas. Es una palabra obscena que atenta contra todo ordenamiento de lo real. Es descolonización desde la vida cotidiana. Es el ámbito desde donde se combaten los presupuestos culturales hegemónicos, que hacen aparecer como natural el modo en que se supone debe funcionar el mundo.

La desmadernidad se aplica allá donde el prefijo des —prefijo en activo y no temporal—, ocupa el lugar del pre, el pos, o el re para ironizar la modernidad aplicada desde arriba y comenzar a deshacer haciendo lo que se tiene que ser, es decir, estar siendo en la desmadernidad.

Es la deriva del tiempo que no reconoce las manecillas del reloj moderno. En el tiempo que se desgasta y arruga la vida misma. No ganan tiempo ni buscan ganarle tiempo al tiempo, más bien van con el tiempo, el sabroso tiempo de la deriva cotidiana. De ese tiempo imprescindible, no cuantificable, vivido en los lugares de la vida misma, donde el tiempo indica que lo único claro es la confusión y el desorden cotidiano.

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