En El Miedo a los animales[1], Enrique Serna después de realizar una disección de la ambición desmesurada de los grupos que controlan el sistema cultural en la década del noventa en nuestro país, concluye citando a Balzac: “No hay gran diferencia entre el mundo político y el mundo literario. En ambos mundos sólo encontrarás dos clases de hombres: los corruptores y los corrompidos”. Esta visión me viene a la cabeza mientras leo pasmado los reportes periodísticos sobre las prácticas de adjudicación directa a empresas privadas de los recursos públicos para iniciar las obras del llamado proyecto “Chapultepec: naturaleza y cultura” (Complejo Cultural Chapultepec). La vigencia de las prácticas más nocivas siguen en el nuevo ciclo gubernamental en donde se supone que estas mañas y pillerías estarían liquidadas.

En busca de la trama de la “reasignación” de los recursos de cultura a las obras públicas de vialidad y movilidad ejercidos por las secretarías de Obras y Servicios (SOBSE) y Del Medio Ambiente (SEDEMA) de la Ciudad de México, encuentro que estos recursos financieros están concentrados en un grupo concreto de arquitectos y artistas ligados a la membresía del coordinador del proyecto de modernización del bosque de Chapultepec -Gabriel Orozco-.

Al revisar el organigrama formal del proyecto Chapultepec, encuentro que el C. Homero Fernández, nombrado por la secretaria de cultura Alejandra Frausto, como Director Ejecutivo del Centro Cultural Los Pinos y subordinado a Marina Núñez Bespalova, subsecretaria de Desarrollo Cultural de la misma Secretaria de Cultura (SC) fue empleado, gestor, contacto y publirrelacionista de la Galería Kurimanzutto y de SOMA, un espacio-bar de “artes interpretativas” apéndice de la galería Kurimanzutto que promovió Carlos Amorales, lo traigo a colación porque ahora resulta que este artista mexicano está coordinando la precandidatura de la artista visual Tamara Ibarra bajo la consigna PORTI de color naranja[2]. En esta trama político-cultural se observa la transfiguración de los artistas visuales en diputados a imagen y semejanza de la escuela heredada por Carmen Salinas.

Estas relaciones y acciones concertadas de promotores, curadores y artistas ligados tanto a la galería Kurimanzutto como a Gabriel Orozco, se inscribe un fenómeno de corrupción que los especialistas llaman “captura del Estado”, definida ésta como “la acción de individuos, grupos o firmas, en el sector público y privado, que influyen en la formación de leyes, regulaciones, decretos y otras políticas del gobierno, para su propio beneficio como resultado de provisiones ilícitas y no transparentes de beneficios privados otorgados a funcionarios públicos” ( World Bank, 2000:XV)[3]. Lo más importante a destacar en el caso Chapultepec, es que, de acuerdo a los datos a los que hemos podido tener acceso se advierte una asociación de intereses privados y públicos que ha traído como consecuencia el uso discrecional de los recursos públicos y la privatización del espacio público.

Con sus relaciones en el mercado del arte contemporáneo y en su actual responsabilidad pública, Homero Fernández, desde hace años viene fundando espacios mercantiles como el Salón ACME, el Parque Galería o la Fundación Alumnos 47, en esta última laboró bajo las órdenes de la curadora y galerista Patricia Martín, la creadora de la Fundación JUMEX. Desde esos proyectos, Fernández ha negociado para figurar en la Zona MACO (feria de arte contemporáneo más importante en AL) que entre otras cosas le permitió relacionarse con el grupo inmobiliario Kaluz y RE Urbano, ambas inmobiliarias favorecidas por los gobiernos de la Ciudad de México en los últimos 20 años.

Kaluz y RE Urbano realizan mega-obras en la Colonia Juárez y Avenida Reforma reafirmando con ello el evidente conflicto de interés que Homero Fernández tiene al despachar adjudicaciones directas a sus amigos en el mercado del arte contemporáneo de la Ciudad de México.

Entre 2019-2020, Homero Fernández licitó y otorgó de manera directa recursos del presupuesto para diversas actividades y acciones que se enmarcan en el proyecto “Chapultepec: Naturaleza y Cultura”. Una primera empresa agraciada por Homero fue SERVUCTOS SA de CV (licitación SC/SDC/PS/02613/19), que recibió del erario público la cantidad de $603, 200.- para proyectar la integración de la Calzada Molino del Rey y el estacionamiento sobre Avenida Constituyentes. Por una coincidencia que solo la produce la amistad en los negocios y los lazos familiares o de escuela, –“compañeros de banca” como dijo José López Portillo en su tiempo– encontramos que esta empresa esta asociada a la Oficina de Arquitectura APRDELESP de Rodrigo González, Rodrigo Escandon, Ricardo Roxo, Manuel Bueno y Guillermo González, este último excompañero de la Universidad Iberoamericana y colaborador de Mauricio Rocha Iturbide.

Curiosa coincidencia, la misma cantidad de $603,200.- fue otorgada al Taller de Arquitectura Mauricio Rocha, S.C. según la adjudicación SC/SDC/PS/02617/19, a la cual se suman $4.5 MDP que recibió para desarrollar el proyecto de Cineteca Nacional en la inexistente Cuarta Sección del Bosque; más los $26.3 MDP que recibió junto con IGNTIA para el proyecto de Bodega Nacional de Arte. Aquí caben dos observaciones; de un lado, Homero Fernández adjudica a nombre no sólo en su calidad de Director Ejecutivo del Centro Cultural Los Pinos, sino también como funcionario de la Subsecretaría de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura; y del otro, hay una extraña coincidencia en las cantidades otorgadas a SERVUCTOS/APRDELESP y Arquitectura Mauricio Rocha S.C. ($603,200) ¿Acaso, la dupla empresarial Rocha/Orozco será una pantalla para recibir de forma dispersa los recursos públicos a fin de aparentar que se beneficia a varias empresas? ¿Acaso, los recursos públicos lo están capturando un grupo muy localizado de arquitectos y artistas? ¿La respuesta la encontraremos en la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y en el periodismo de investigación?

En estas licitaciones directas aparece la arquitecta Rozana Montiel, integrante del autollamado Taller Chapultepec quien recibió por el proyecto del Parque Claussell/Paseo del Conejo, la cantidad de $756,252.07. A esta red de captura presupuestaria se suma Cano Vera Urbanismo y Arquitectura que obtuvo una adjudicación directa de $2,947,937.- (SC/CCLP/PS/01367/2020). Esta empresa de Juan Carlos Vera y Paloma Vera es conocida por sus obras de rehabilitación de la “Casa Vecina” y las oficinas de “La Tempestad”, una revista de arte contemporáneo que difunde precisamente las obras de los agraciados en las adjudicaciones que otorga el director ejecutivo del Cartel del Arte y la Arquitectura Contemporánea (CAACO). La arquitecta Vera pertenece al Consejo Editorial de Arquine, además escribió sendo libro sobre el arquitecto Oscar Hagerman, proyectista de la Casa del Maíz, la cual forma parte del proyecto Chapultepec. La premisa de las relaciones amistosas prevalece entre la élite beneficiaria del presupuesto federal.

La red de captura del CAACO tiene continuidad en la adjudicación SC/CCLP/01340/2020 por una cantidad de $208,800 a favor de la empresa Tónico Visual, de la cual son propietarios Enrique Gosselin y Gala Sánchez Renero. El primero es hermano de Fabián Gosselin miembro de la Fundación Museo Tamayo, donde también se encuentra el arquitecto Jorge Gamboa del Buen. Entre los proyectos Gosselin se conoce El Parque, presentado como una aportación ecológica a la arquitectura.  La gerencia de los proyectos de Tónico Visual la lleva Gala Sánchez Renero quien realiza las ambientaciones de los eventos políticos y artísticos, y renta de mobiliario y mantelería. Esta empresa fue contratada para la  “ambientación indígena” en la toma de protesta del presidente en diciembre de 2018 en el Zócalo. También realizó la propuesta de arte visual de la presentación espectacular del proyecto Semilleros de Cultura Comunitaria de la SC, en 2019. Ahí Gala Sánchez apareció como Directora Artística del evento ¿Sería ésta una de tantas adjudicaciones irregulares presentadas en las observaciones de la ASF a la Secretaría de Cultura en días recientes?

Este último acontecimiento se circunscribe en las irregularidades presupuestarias reportadas por la Auditoria Superior de la Federación, en donde están involucradas el moribundo Programa de Cultura Comunitaria y la empresa Lore Soluciones Integrales Empresariales de Sinaloa, S.A. de C.V., mismas que han sido reportadas en investigaciones periodísticas[4]. También esta involucrado el programa Semilleros de la Secretaría de Cultura montado sobre contratos irregulares outsourcing donde la falta de transparencia presupuestal es evidente. Por lo visto, Tónico Visual se viene beneficiando por el pulpo del arte contemporáneo.

Frente a la incapacidad de Gabriel Orozco y su Taller Chapultepec para presentar un Plan Maestro; y la ineficiencia mostrada por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) para promover y presentar un Programa de Manejo Ambiental al Consejo Rector Ciudadano del Bosque de Chapultepec, ahora se suma las licitaciones y las adjudicaciones directas irregulares tanto de Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (SOBSE) como de Homero Fernández en su papel de Director Ejecutivo del Centro Cultural Los Pinos.

Se trata de una red de intereses bien localizado en la cual participan artistas y arquitectos amigos de Gabriel Orozco, e intereses privados de Kurimanzutto. Estamos frente a un grupo de interés que captura el presupuesto, se apropia del Bosque de Chapultepec y su entorno, e incluso se filtran soterradamente para influir en la política cultural través de Siembra[5] de la galería Kurimanzutto, proyecto gemelo de Semillas y el moribundo Programa de Cultura Comunitaria de la Secretaría de Cultura.

[1] Serna, Enrique. El miedo a los animales (1995). Colección Narradores Contemporáneos. Editorial Joaquín Mortiz. México. En la contraportada los editores presenta la novela con las siguientes palabras, “Ceñido a la trama de la novela negra y escrita con un humor corrosivo y delirante que no respeta instituciones ni aureolas de santidad, Enrique Serna nos ofrece en El miedo a los animales una radiografía deliciosa y cruel de una élite corrompida por su afán de supremacía, el atributo que hermana a los hombres de letras con los políticos y las fieras”.

[2] https://www.facebook.com/tamaraibarraxti, https://terremoto.mx/online/shark-tank-arte-mexico-siembra-2-en kurimanzutto/?fbclid=IwAR2Fobjqi_uiZegRjMZ1dChJwGoa8p2GSMZjI_TV2bj74-ZY6cNlRFVHEsY

[3] https://www.cels.org.ar/web/wp-content/uploads/2018/01/Captura-y-Reconfiguracion-Cooptada-del-Estado-en-Colombia.pdf

[4]https://www.eluniversal.com.mx/cultura/reprueba-la-secretaria-de-cultura-en-su-gasto-de-recursos-publicos?fbclid=IwAR3AYyWX31ESKF2XAd5Nax6Atw38v7fVm-0qTM7_5EnKlPB9j7rc3dgoVT4

[5] En la edición de septiembre de Siembra, se encuentran artistas de la galería y los Otros; diferenciación que se evidencia al reconocer quiénes deben trabajar más para estar ahí (en la nueva experiencia del tiempo). Carlos Amorales, Sofía Táboas, Pablo Soler Frost y Miguel Calderón apenas y presentan un gesto de la representación de sus fantasías personales —deconstruir hombres, p erseguir nahuales, atacar el ego con la reproductibilidad técnica pero a mano y perder el paisaje por un nuevo horizonte vertical. Sus obras (a veces excepcionales e inteligentes) se ven bastante menores. En cambio, los emergentes deben maquilar, tejer, llevar electrónicos, construir, ganarse el valor con sus cuerpxs que son fuerza de trabajo productora del nuevo capital simbólico y social, además de mercancías.. https://terremoto.mx/online/shark-tank-arte-mexico-siembra-2-en-kurimanzutto/?fbclid=IwAR2Fobjqi_uiZegRjMZ1dChJwGoa8p2GSMZjI_TV2bj74-ZY6cNlRFVHEsY